lunes, 30 de agosto de 2010

Hay que registrar las marcas y las ideas


Entre sus muchos méritos, Pedro de Frutos tiene el de haber conseguido revitalizar la Peña Periodística Primera Plana, en riesgo de extinción varias veces durante sus casi cuarenta años de vida a pesar de tener en su patrimonio un diamante en bruto de tanto calado como los premios Naranja y Limón que otorgamos cada año.

Por la Peña Primera Plana,- a la que pertenezco desde hace más de treinta años, pero a la que mi “temporal” estancia en Andalucía me impide acudir como quisiera sobre todo a las comidas que se celebran cada martes en un hotel madrileño- han desfilado miles de invitados y han pertenecido a ella muchos compañeros que hoy triunfan en los medios.

Pero hasta hace muy poco, ni el nombre de la peña ni tampoco el de los premios, estaban registrados. El equipo que preside Pedro ha espabilado y lo ha hecho. Casi cuarenta años después de su fundación la Peña Primera Plana existe legalmente y los premios Naranja y Limón están registrados a su nombre


Le sucede a muchos compañeros que trabajan en proyectos de comunicación (programas informativos, concursos, series, talk shows…): le proporcionan valor añadido a un nombre o a una idea y luego viene un espabilado y se lo roba porque no han tomado la precaución de registrarlo.

En el otro extremo de la balanza están los listos y caraduras que registraron, sobre todo en la época en que solo existía en España una televisión, los mismos programas que presentaban y dirigían siendo trabajadores en nómina de televisión española

En esto de defender las marcas, sobre todo los que nos movemos en el mundo de la comunicación, tenemos mucho que aprender

Compañeros que os movéis en el mundillo de los programas y de las productoras: que nos os roben vuestras ideas ni los nombres que les ponéis a los proyectos que presentáis. Como en tantas otras cosas en la vida, si no os curáis en salud haciendo bien los deberes y otro se os anticipa y os roba la idea o el nombre, será injusto, sí. Pero lamentablemente también será legal

J.T.

domingo, 29 de agosto de 2010

Los asesores de imagen


Los asesores de imagen suelen tener estudios de periodismo, publicidad, relaciones públicas y algunos hasta un bonito master perpetrado en algún país de habla inglesa.

Hay muchas clases de asesores de imagen: Los que están dispuestos a decirle a su asesorado todo lo que le conviene aunque no quiera oírlo y los que no están dispuestos a poner en peligro su amado salario contrariando con una mínima inconveniencia a quien le paga, que suele ser el asesorado mismamente.

Es en esta segunda categoría donde empiezan los problemas: para el asesorado y para quienes vivimos de las facilidades o dificultades que nos ponga el asesor para relacionarnos con su asesorado.

Problemas para el asesorado –que suele ser alguien con poder, con dinero o con las dos cosas- porque tarde o temprano acaba creyéndose el rey del mambo, se distancia de la realidad y se acostumbra tanto a estar rodeado de pelotas que se vuelve patética y penosamente irascible apenas le llevan la contraria en cualquier nimiedad.

Los otros problemas que crean los asesores sumisos nos los crean a los comunicadores: el buen asesor te vende la moto con elegancia; el mal asesor te presiona. El buen asesor nunca se mete en tu trabajo. El mal asesor acaba cayendo en la tentación de hasta mandarte eseemeeses sugiriéndote veladamente por dónde le gustaría que titularas una noticia que concierne a su patrocinado

El buen asesor traga saliva y frena las tentaciones del asesorado para hacer o decir inconveniencias

El mal asesor, con tal de no llevar la contraria, se acaba metiendo en farragosos charcos donde queda lastimosamente en evidencia

El buen asesor sabe ser cómplice de los comunicadores aunque actúe, como es su obligación, de parapeto para su cliente

El mal asesor es directamente un antipático valladar que jamás te facilitará la tarea

El buen asesor traga saliva antes de levantar un teléfono para montar un pollo ante el responsable de un medio que ha publicado algo que no le ha gustado o no le convenía

El mal asesor monta el pollo sin pensárselo dos veces: presiona, amenaza, vocifera

El buen asesor se toma dos copas contigo y hasta las paga

El mal asesor se toma dos copas contigo, las pagas tú y desde entonces se cree amigo tuyo de toda la vida y dueño de tu página para intentar venderte motos de lo más impresentable.

El mal asesor cada vez abunda más

Porque el buen asesor, más pronto que tarde, acaba hastiado de intentar lo imposible: que su señorito acepte de buen grado los comentarios que no le gusta oir .

J.T.

jueves, 26 de agosto de 2010

Aquel reportaje sobre la tomatina de Buñol que hizo Javier Basilio



Cada verano, cuando me topo con el preceptivo reportaje de la tomatina de Buñol en todas las teles del mundo mundial, me acuerdo del primero que se hizo contando esta historia: lo elaboró mi compañero y amigo Javier Basilio para Informe Semanal allá por 1983, cuando aún no existían las televisiones privadas ni las autonómicas y la Uno conseguía los sábados por la noche audiencias que superaban los veinte millones de espectadores durante la emisión de nuestro programa.

Basilio, cojo redomado, era la simpatía hecha persona. Como soy cojo tengo que ser simpático, decía. Era tan agradable y tan buena gente que hasta cuando se quejaba, y se quejaba mucho, resultaba difícil tomárselo en serio. Tenía un problema cayéndole bien a tanta gente, sobre todo a las tías: le caía bien a tantas que claro, casi todas acababan cabreadas con él.

Entre novias despechadas y alguna que otra sangrante pensión alimenticia transcurría la vida de Javier Basilio. Así que por mucho que intentaba ahorrar con las dietas, apenas le llegaba para cubrir necesidades. Cuando Jesús Hermida inventó el matinal en 1986 se fue con él para ganar algo más, creó el personaje de Don Basilio que le hizo más famoso que sus sesudos reportajes… y apenas llegaron las televisiones privadas se dejó querer por tele5 donde alcanzó notoriedad en programas de variedades, el de más éxito uno que copresentó con Loreto Valverde.

Pero a pesar de que los platós fueran su solución económica durante los últimos años de su vida –nos dejó en el 92- Javier Basilio nunca se desprendió del cuchillo entre los dientes que siempre lleva consigo todo buen reportero.

Fue un depredador nato que sabía darle su toque personal a lo que hacía, ya fueran entrevistas en la Vuelta Ciclista a España o reportajes memorables para el Informe…

El tiempo que trabajamos en la misma redacción yo procuraba ponerme lo más cerca posible suyo. Me gustaba empaparme de sus técnicas y de sus trampas, de los incontables trucos y recursos que desplegaba para conseguir sus objetivos. Me dejó sacar copia de sus herramientas para el oficio y con ellas continúo por el mundo unas veces apretando tuercas y otras intentando sacarle punta a la actualidad con el cuchillo lo mejor afilado posible.

Me acuerdo cuando se marchó a rodar la tomatina: yo me quería ir con él, con los ayudantes Eduardo Casanova y Laureano González y con el cámara Nicolás Marín: pero me tuve que conformar viendo cómo disfrutaban minutando el material que trajeron, y luego montándolo con Rafael Antolín, mientras nos contaban las mil anécdotas que habían vivido durante el rodaje. El reportaje impactó.

Hoy la tomatina es ya una cobertura de oficio, fija en el calendario: se ruedan -o se graban, como se dice ahora- siete planos, se montan en media hora y se emiten en 50 segundos.

Nada que ver ni por asomos con el cuarto de hora que duraba aquel reportaje (pincha aquí si quieres verlo) de Javier Basilio en 1983. Un trabajo que continúa siendo un verdadero referente.

J.T.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Realizadores de televisión: frases que alguna vez les escuché


“La credibilidad es el único patrimonio de un informador. Y en un informativo de televisión, esa credibilidad se pierde si durante el rodaje cedemos a la tentación de deformar la realidad” (Juan José Mardones, realizador de televisión y guionista)

“En un reportaje que tenga una duración de 15-20 minutos, la música que elijas puede llegar a suponer hasta el cuarenta por ciento del valor de ese reportaje” (José María Llanas, realizador de televisión y guionista)

“La imagen tiene que contar la historia. Si el guión es bueno, la imagen será fácil de encontrar y la historia fácil de entender” (Xavier Bermúdez, realizador de televisión y director de cine)

“En un rodaje es fundamental contar con la complicidad del cámara. Sin él no eres nadie” (Antonio Gasset, periodista, realizador y presentador de televisión)

“Tener el plano que vas a rodar en la cabeza antes de filmarlo siempre es posible incluso para un informativo. No digo yo que haya que llegar al storyboard, pero el que no piensa en el montaje durante el rodaje luego se suele arrepentir” (Rafael Arroyo, realizador de televisión y montador)

"Mira, esto puede quedar así, ¿qué te parece?" (Gabriel Laborie, realizador de televisión y dibujante, mientras elaboraba el storyboard de la secuencia que íbamos a rodar el día siguiente)

“En los rodajes hay que arriesgar: es la única manera de encontrar tu propio estilo” (Miguel Ángel Viñas, realizador de televisión y filósofo)

“Trabajamos en el mundo de la imagen. Y a este trabajo, como a cualquier otro cuyo resultado nos interese, hay que ponerle amor para que quede bien” (Alfonso Tejada, realizador de televisión y músico)

”Salir a un rodaje es siempre una aventura, como lo es por ejemplo irte a fotografiar a los indios yanomami en el Amazonas: has de prepararte lo mejor posible y después, dejarte llevar” (José Antonio Carrera, realizador de televisión y fotógrafo)

“Te dejas la piel rodando y montando un reportaje; te queda más o menos presentable porque has conseguido, con la ayuda de cámaras, ayudantes, montadores y periodistas, presentar una historia atractiva… luego llegas a tu casa y tu familia te dice, oye Jesús, muy bonito el reportaje, hemos visto tu nombre al final que ponía realizador, pero… y eso de realizador, ¿qué es?” (Juan Jesús Ortiz, realizador de televisión, arquitecto de Informe Semanal en la época más gloriosa del prestigioso informativo y más tarde productor ejecutivo de programas de actualidad en televisión española)

“Los que te pagan el sueldo en este mundo de la imagen no deberían olvidar nunca que tan importante como el dinero es cómo te tratan: en este oficio, desmotivados se trabaja muy mal” (Miguel F. Berlana, realizador de televisión y sindicalista)

“Sangre en las venas. Eso es lo que nunca puede faltarle a quienes se mueven en el negocio de la tele ya sea dando la cara, escribiendo guiones, rodando o montando, da igual: Sangre en las venas: y mucha”. (Leopoldo Gutiérrez, maestro de realizadores de televisión)

“¿Preguntar es ofender?” (Pere Joan Ventura, todo un artista como cámara, comprometido director de cine y puntilloso realizador de televisión)

“Insiste, lo conseguirás” (José Antonio Rodríguez, realizador de televisión, locutor y aventurero de los que llevan a cabo sus sueños, no de los de boquilla)
---
Son frases de compañeros con los que tuve el honor de formar equipo, viajar, convivir... -ellos como realizadores, yo como redactor- en programas de televisión como Informe Semanal o Quién sabe dónde. Muchos fueron mis maestros, otros mis amigos, algunos maestros y amigos… y entre ellos estaban también quienes, como José María Llanas o Rafael Arroyo, nos esperan ya en la otra cara de la luna.

Como todos ellos fueron muy importantes en mi vida, aquí dejo estas pinceladas a modo de pequeño y humilde homenaje. Sus maneras de entender la vida y el oficio a mí me fueron muy útiles en su día. Espero que lo sean también para ti, que has tenido la amabilidad de llegar hasta aquí leyéndome.

J.T.

martes, 24 de agosto de 2010

Apuntes de periodismo, 9. Vídeo de 55 segundos para un informativo de televisión: Cómo elaborarlo



1. Escribir para la imagen

2. No dejar preguntas sin contestar

3. Empezar escribiendo aquello que has visto u oído y que contarías nada más llegar a tu casa

4. Claridad, claridad y claridad. Lo que cuentas lo tiene que entender todo el mundo

5. Recordar aquello de Hitchcock: el público siempre tiene doce años

6. El espectador nota enseguida cuando no entiendes de lo que hablas. Así que cuidadín

7. Condensar: leer mucho, asimilar mejor y resumir en las mínimas líneas posibles todo lo que te has tenido que aprender

8. Como ocurre en la música con los silencios, las pausas en televisión también hablan

9. Un minuto en televisión es mucho tiempo. Así que exprímelo a tope

10. El espectador suele tener el mando a distancia en la mano. Tu reto es que mientras le estás contando tu historia no ha de acordarse de él.


J.T.

lunes, 23 de agosto de 2010

Sobre el futuro del libro

"La lectura masiva, que propició las grandes tiradas de creaciones literarias, apenas tiene 150 años.

Nació con la novela por entregas y ha llegado hasta nuestros día con el fenómeno de los best sellers

El mundo de la imagen acabará transformando todo lo que rodea al universo del libro impreso tal como lo conocemos hoy día

No sé cuantos años de vida le pueden quedar a los libros y a la industria que los comercializa tal como lo conocemos hoy

Habrá una evolución… una disminución probablemente

Pero ni la buena literatura ni la creación de calidad están en peligro

¿La parte positiva? Que a lo mejor las nuevas maneras de llegar al lector acaban con los libros prescindibles, con el fenómeno del best seller. Y si esto acaba siendo así, aquellas creaciones literarias que merezcan la pena saldrán beneficiadas”

(Opiniones de Abelardo Linares, escritor, propietario de las editoriales sevillanas “Renacimiento” y "Espuela de plata" y gran apasionado de los libros. Lo entrevisté la semana pasada. Hace algunos años cerró su librería del centro de Sevilla y desde entonces vende fundamentalmente por internet tanto los libros que edita como su fondo personal de más de un millón de ejemplares que almacena en tres enormes naves situadas a las afueras de la capital andaluza)


J.T.

lunes, 16 de agosto de 2010

Testigos incómodos

Es de las primeras cosas con las que se aprende a lidiar cuando se hace periodismo de calle

Llegas al lugar con la máquina de fotos, con la grabadora, con el micro y la cámara de televisión, con el bolígrafo y la libreta, da igual

Te ha tocado ser testigo de un accidente, de un acontecimiento social, de una tragedia familiar, de la salida de un preso de la cárcel…

Para quienes son directa o indirectamente protagonistas de lo que está ocurriendo te conviertes inmediatamente en alguien sospechoso, en un elemento hostil que, por ir a transmitir lo que allí está sucediendo, se te adjudica ipso facto el papel de testigo incómodo.

A ver lo que cuentas luego, te sueltan en el mejor de los casos

Pero es raro que sean tan educados

Lo habitual es que te llamen buitre, te tapen la cámara, te insulten, te amenacen e incluso intenten agredirte

Los mismos que apenas llegan a su casa, lo primero que hacen es enchufar la tele para ver si esos cabrones de periodistas los han sacado guapos


J.T.