martes, 10 de agosto de 2010

Mariano Valladolid pasado por agua

Mi amigo Mariano Vallladolid no es fijo de ninguna empresa pública ni privada. Mariano es reportero gráfico autónomo y se gana la vida como free lance realizando coberturas para Canal Sur, Televisión Española o cualquier otra empresa audiovisual que solicite sus servicios.

Vive de lo que vende, así que Mariano entiende que tiene que arriesgarse para conseguir planos diferentes, enfoques originales, imágenes si es posible exclusivas que otros no tengan. No se lo suele pensar mucho para meterse en cualquier fregao y hacerlo además hasta el mismísimo cogollo del meollo.

Lo que le pasó el jueves 29 de julio en Castilblanco de los Arroyos, en la zona norte de la provincia de Sevilla, es la consecuencia de la manera que Mariano tiene de entender el oficio. En la foto que le hizo el compañero de Efe José Manuel Vidal y que he colocado al comienzo del post lo podemos ver literalmente inundado, como si se hubiera metido en una piscina con cámara y todo.

Completamente mojado, Mariano continuaba grabando sin inmutarse todo lo que ocurría durante la fiesta del agua que los lugareños organizan anualmente por estas fechas para celebrar la puesta en marcha en 1986 de un presa cercana que les cambió la vida.

Mariano podría haber tomado los planos desde un balcón y habría cubierto perfectamente el expediente. Pero prefirió organizarse para buscar los mejores ángulos: preparó el equipo a prueba de cubos y mangueras, lo impermeabilizó por completo con doble funda, se vació los bolsillos y se tiró al agua, nunca mejor dicho.

Mariano, compañero, difícilmente te va a faltar a ti el trabajo. Pero cuida la cámara todo lo que puedas, que ya sabes que... "las carga el diablo".

J.T.

lunes, 9 de agosto de 2010

Guiris tiesos en los aledaños del hotel Villapadierna

- Hola, ¿habláis inglés?

- Sí, se apresuró a contestar mi compañero Peter, cámara de la CNN estadounidense


- Soy propietario de varias casas ahí arriba, nos cuenta, y una de ellas tiene un balcón estupendo. Se ve muy bien el hotel Villa Padierna y podéis sacar buenas imágenes de las entradas y salidas de la familia Obama y sus acompañantes… por una módica cantidad.


Quien nos hacía la oferta mientras estábamos de guardia a la entrada del complejo hotelero donde se hospedaba la primera dama norteamericana en el primer día de sus vacaciones en España era un inglés que decía llevar instalado en la Costa del Sol dieciocho meses.

Tenía pinta el susodicho ciudadano británico de satisfecho de la vida y vestía ropa acorde con la expresión de su cara. Pero nos quería alquilar su balcón… A nosotros y a todo el que se pusiera a tiro. Así que… o se trataba de un comerciante despistado, carente de información sobre lo tiesas que están las teles, o a pesar de su aspecto él estaba más tieso todavía que nosotros.

Por supuesto no consiguió su propósito y además su oferta se fue devaluando a medida que el paso de las horas demostraba que la señora Obama no pensaba parar quieta: que iba a pasearse por Marbella, Granada, Ronda, la playa de Estepona…, que con más o menos facilidades iba a haber imágenes de ella en todos esos lugares y que el Villa Padierna, tan asediado en un principio, iba a convertirse en seguida en mera parada y fonda de las Obama y su séquito.

- What are you doing there?

- Pues somos de la Sexta y en menos de tres minutos entramos en directo para el informativo

Ahora el turno le tocaba a otro inglés que preguntaba, no lejos de donde nos había abordado minutos antes su compatriota, qué estaban haciendo mis compañeros Juanjo y David. También dijo ser propietario de terrenos cercanos al hotel Villa Padierna. Pero éste especímen no ofrecía nada: éste, directamente, reclamaba pasta en inglés entre gritos y aspavientos porque mis compañeros habían tenido la “osadía” de situarse en un descampado de la urbanización, desde donde se veía de lejos el hotel, para hacer allí su directo de las dos de la tarde con el Villa Padierna de fondo.

- Este terreno es mío y yo pago mis impuestos. O me pagan o se van

Se fueron, por supuesto, pero después de cinco interminables y estresantes minutos en los que David consiguió entretener al indignado e insolente guiri mientras Juanjo solventaba el trámite de su directo sin acabar de tenerlas todas consigo.

Ni que decir tiene que el vociferante anglosajón no enseñó ningún documento que le autorizara a reclamar nada. Además el terreno en cuestión era un triste solar sin vallar de apenas doscientos metros cuadrados, un trozo de tierra al aire libre como tantos otros desde los que trabajamos tantas veces y que el inglés decía tener a la venta por millón y medio de euros.

Admito que los dos casos que cuento pueden no ser representativos, pero sí sugieren que quizás se les ha acabado el chollo a esos miles de británicos que en su día tomaron al asalto la Costa del Sol para vivirla pero, sobre todo, para exprimirla. Para especular y sacarse aquí su plan de pensiones. Su objetivo: vivir como dios, especular sin piedad y no pegar ni puto golpe.

El otro día pincharon en hueso: acosar a raquíticos equipos de televisión que nos las vemos y nos las deseamos para sacar petróleo en el día a día denota, además de un flagrante desconocimiento por parte de estos cutres gentlemen sobre cómo anda el percal en este triste negocio nuestro, denota, digo, una desesperada necesidad por su parte de sacar pasta como sea apenas huelen una mínima oportunidad.

Vamos, que están tiesos. ¡Pena!

Creo que Peter y Alan, mis compañeros de la CNN americana, se marcharon con la idea de que la crisis en la Costa del Sol no la arregla ni la visita de su carismática primera dama.

J.T.

domingo, 8 de agosto de 2010

Por qué nos dedicamos a esto

Cuando llevamos quince horas de guardia a la puerta de un juzgado para ver si podemos fotografiar al presunto delincuente a la entrada o a la salida, o para ver si algún abogado se digna contarnos qué está pasando...

Cuando en esas quince horas no puede uno despistarse ni un momento porque es entonces en ese momento cuando ocurre todo…

Cuando para beber o comer dependemos de que uno de nosotros se digne buscar bebida y bocadillos en el chiringuito más cercano, cuando ya no sentimos las piernas, cuando miro las caras de mis colegas exhaustos, sudorosos, alerta…

Cuando estamos en esas… siempre acabo preguntándome por qué nos dedicamos a esto.
Cuando para hacer una triste foto oficial de la visita de un ministro, de un miembro de la casa real, o de un mandatario extranjero nos citan dos horas antes para instarnos a dejar nuestro material de trabajo en un rincón para que lo inspeccionen los perros…

Cuando entre los integrantes del grupo que nos conmina a dejar el material hay siempre un grosero de turno (porque siempre hay mínimo un grosero entre los maderos) que nos trata con la punta del pie…

Cuando después de mil horas de faena sólo hemos tirado tres planos y en la redacción central comienzan a ladrarte exigiéndote que envíes ya el material… siempre acabo preguntándome por qué nos dedicamos a esto.
Cuando en una guardia interminable nos contamos unos a otros nuestras penas, cuando esas penas consisten fundamentalmente en la miseria que nos pagan a la mayoría: mileuristas escasamente con horarios infinitos…

Cuando en un batalleo de los buenos descubrimos que falta alguien porque en su empresa ha habido reducción de plantilla…

Cuando haces cuentas y memoria y concluyes que las cosas cada año van a peor (hoy un cámara de televisión viene a ganar prácticamente lo mismo que hace quince años e incluso menos)...

Cuando me percato de todo esto… siempre acabo preguntándome por qué nos dedicamos a esto.
Cuando te tiras horas en una inundación, en un incendio, entre bomberos, policías, guardias civiles…

Cuando te dejas el pellejo en coberturas que exigen largos y pesados esfuerzos físicos…

Cuando llegas a tu casa hecho una piltrafa después de tres días sin pisarla y sin haber tomado la precaución de llevarte mudas (hasta última hora nunca sabes si te quedas o volverás del lugar de la cobertura)…

Cuando en casa te dicen que a ver cuándo podéis hacer planes en familia y pasan las semanas y los meses sin que esto sea posible… siempre me pregunto por qué nos dedicamos a esto.
Cuando llegas a la conclusión de que esto no va a cambiar, que el puteo, las horas, las guardias y el poco dinero será siempre así… entonces me vuelvo a preguntar por qué nos dedicamos a esto.

Cuando después de desahogarnos, de quejarnos, de contarnos nuestras mil penas bañadas en agua o cocacola (somos tan capullos que seguimos a rajatabla la norma no escrita de no beber mientras trabajamos), llega el momento de salir corriendo porque aparece la persona a la que estábamos esperando o porque por fin se puede entrar a donde la poli no nos dejaba… cuando llega ese momento y todos a una nos ponemos a currar como posesos, cuando ves que no hay ninguno que se escaquee, cuando observas el entusiasmo, las ganas con que lo hacemos y en el grupo puedes casi oler la descarga masiva de adrenalina, cuando te ves en esas… entonces quizás empiezas a entender un poco por qué nos dedicamos a esto.

J.T.

viernes, 6 de agosto de 2010

Criticas en Estados Unidos a Michelle Obama por su viaje a España. En todos sitios cuecen habas

"Mientras la mayoría del país mira con lupa hasta el último céntimo que se gasta y reduce el número de días que pasan fuera de casa durante estas vacaciones de verano –o renuncian a ellas por completo- los Obama no parecen estar prestando demasiada atención a sus propios consejos de austeridad.

Lo que los Obama hacen con su dinero es una cosa, lo que hacen con el nuestro es otra. El transporte y alojamiento de los setenta agentes del servicio secreto que acompañan a la señora Obama a España costará un dineral a los contribuyentes estadounidenses.

Michelle Obama parece más una moderna Maria Antonieta –la extravagante reina francesa que despilfarraba en joyas y vestidos sin acordarse en absoluto de las penurias de sus ciudadanos- que una madre de familia que tiene que educar a dos hijas.

Viajar hasta Europa para reunirse con la realeza española puede que no sea precisamente la imagen que la Casa Blanca quiere proyectar de la familia del presidente. Quizás se han olvidado de John Kerry y el perjuicio que le causaron aquellas fotos a bordo de un yate en vísperas de las elecciones de 2004.

Todo el mundo tiene derecho al descanso y a relajarse cuando se trabaja duro. Lo que pasa es que la extravagancia del viaje de Michelle Obama y el destino deslumbrante contrasta con la demonización de los ricos que suele hacer el presidente Obama: esa demonización, tras la escapada de su mujer a España, huele a hipocresía y perpetúa la abismal distancia que suele existir entre el país y sus líderes.

En Enero el presidente Obama insistió en que todo el mundo en Estados Unidos iba a tener que sacrificar algo para superar estos tiempos de crisis. ¿Dónde está el ejemplo de la primera familia del país? “
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Estas lindezas las publicó este jueves el New York Daily News, firmadas por Andrea Tantaros. Está claro que en todas partes cuecen habas.

J.T.

jueves, 5 de agosto de 2010

Estamos en vacaciones: ¡temblad, corresponsales!



Todos los veranos, y como por arte de magia, las corresponsalías se vuelven más interesantes para las redacciones centrales. Por unas semanas es como si dejáramos de ser transparentes.

Ocurre esto tanto en Madrid como en París, Londres o Roma. Las delegaciones de provincias o las corresponsalías en el extranjero emergen en verano como tablas salvadoras para llenar los planillos de periódicos y revistas o las escaletas de radios y teles.

Por lo general un corresponsal de provincias se lo ha de trabajar de lo lindo durante el año para conseguir “colar” una pieza o un artículo en su medio durante el curso político.

Pero llega el verano y ¡magia potagia! Los mismos asuntos que antes daban como mucho para un suelto escondido en página par o para unas imágenes de recurso, se convierten de pronto en tema de apertura. Las vacaciones, que suelen dejar en cuadro a las secciones de economía, nacional o sociedad, propician el “lucimiento” de los de provincias a costa de extenuantes e interminables jornadas laborales.

Con las persianas de casi toda la actividad generadora de noticias a media asta en las capitales administrativas (Congreso, Senado, partidos políticos, sindicatos, empresarios y demás ralea…), se impone buscarse la vida en delegaciones y corresponsalías. Son los momentos cumbre de los redactores jefes de guardia en la redacción central: no se cortarán un pelo a la hora de levantar un teléfono e instarte a sacar temas de cualquier chicle susceptible de ser estirado.

Las redacciones centrales en verano suelen estar tal que así

Como desesperados, suspiran porque los políticos no abandonen la ya tradicional costumbre de perpetrar alguna convocatoria a pie de playa en mitad de sus vacaciones. Cualquier cosa que digan, a poco que sea pelín polémica, merecerá los honores de primera página en los periódicos y de apertura en los informativos de televisión. Y como los políticos lo saben y les va la marcha, pues miel sobre hojuelas. El trabajo: para los corresponsales que cubren la zona donde veranean tan insignes personajes.

Llegará Septiembre, claro, y todo volverá a ser "maravilloso": las redacciones centrales regresarán a su overbooking habitual y en provincias, por lo general más en precario que en las redacciones centrales, volverán a devanarse los sesos para hacerse un hueco con sus historias que contar e intentar evitar así que los gerentes acaben preguntando en alguna reunión:

- Oye, y la corresponsalía tal, ¿por qué no nos la cargamos?

O lo que es peor, como contaba Miguel Ángel Aguilar que les decían a los delegados en sus tiempos de director de información de la agencia Efe

- Encima que os nombramos corresponsales, ¿además queréis mandar noticias?

J.T.

martes, 3 de agosto de 2010

La pancarta ya no está


Esta pancarta estaba colocada en San Pedro de Alcántara, una pedanía de Marbella pero cercana a Benahavís, que es el municipio al que pertenece el hotel Villapadierna, elegido por Michelle Obama para pasar unos días con su hija esta semana.

Imposible que este remedo de Bienvenido míster Marshall pasara desapercibido por las dimensiones y el lugar donde la pusieron

¿Quién había sido el promotor de la iniciativa?

Junto a las frases de bienvenida, la firmaban en un cuerpo de letra más pequeño dos empresas de promoción y consulting: Copremsa Sur e Imagen Consulting

Durante varios días campeó a su aire sin que a la policía de Marbella le preocupara si se habían solicitado los correspondientes permisos para colocarla. Estuvo el tiempo suficiente para aparecer en periódicos y televisiones de medio mundo.

Este martes la pancarta ha desaparecido

- No lo entendemos, le cuentan a mi compañera Irene los portavoces de estas dos empresas. Estaba instalada en territorio privado y los costes de su instalación corrían a cargo de le empresa. Sólo queríamos promocionar la ciudad, añaden, pero hace unos días nos llamaron del ayuntamiento y nos dijeron que la desmontáramos.

En el gabinete de prensa del ayuntamiento de Marbella no están interesados en ahondar en el asunto. Imagino que la imagen que transmitía la pancarta no les ha parecido a los ayuntamientos de la zona la más acorde con el espíritu con el que quiere abordarse la presencia aquí de la familia Obama: una España moderna no debe parecerse a la España que hace casi sesenta años retrató Berlanga. Frikadas las justas, puede que hayan pensado.

Si me equivoco haciéndoles el favor de pensar tan bien de ellos tendré la oportunidad de comporbarlo durante estos días.


J.T.

lunes, 2 de agosto de 2010

Daniel Schorr: Homenaje a un prohombre del periodismo


Dejó en evidencia a políticos no sólo de su país, Estados Unidos, sino también de otros. Perdió trabajos por empeñarse en contar lo que sabía de excelentes fuentes porque a sus jefes les asustaba publicarlo…

Daniel Schorr era uno de esos periodistas que se comportaba en su trabajo como a tantos nos gustaría: un espíritu libre, un profesional dispuesto a empezar de cero cada día si el precio para mantenerse en un puesto era renunciar a su manera de entender el oficio.


Para unos, un periodista sólo puede ser así; para otros, dada la colonización publicitaria de los medios para los que trabajamos y las presiones de los políticos que siempre influyen directa o indirectamente en la propiedad y en la dirección de esos medios, actitudes como la del maestro Daniel Schorr son sencillamente suicidas.

Pero Schorr ha conseguido morirse con casi 94 años sin perder la dignidad como profesional del periodismo, sin haber dado nunca su brazo a torcer.

Su manera de trabajar le granjeó no sólo la enemistad del presidente Nixon, por ejemplo, sino figurar en una lista negra de 20 personas en las que estaba también, entre otros, el actor Paul Newman.

En cierta ocasión Schorr consiguió un informe parlamentario sobre actividades ilegales de la CIA y el FBI, incluidos asesinatos en el extranjero. Trabajaba entonces para la CBS y la cadena le prohibió dar la información. Así que Schorr decidió pasarle los datos al rotativo “Village Voice” y tuvo que declarar en el Congreso, donde a pesar de ser amenazado con la cárcel, se negó a desvelar la procedencia de la información.


Ya con más de sesenta años, fue “socio fundador” de la CNN en 1979. Allí estuvo la primera temporada de la novedosa y en seguida célebre cadena de noticias de 24 horas. Pero no hubo feeling con la propiedad ni con la política de Turner de apostar por un enfoque "light" en aquellas informaciones que contenían fuertes cargas de profundidad. Así que acabó marchándose.


Irreductible hasta el final, el maestro Schorr nos dejó el pasado 23 de julio. Con 93 años. Buen momento para repasar algunos de sus libros suyos como "Limpiar el aire" o "No se enfermen en los Estados Unidos", por ejemplo.

Cuando sea mayor, a mi me gustaría ser como él.

J.T.